viernes, 10 de mayo de 2024

LA ORGÍA PERPETUA (2006)

 

LA ORGÍA PERPETUA (2006)




Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

La orgía perpetua es un ensayo de Vargas Llosa sobre Gustavo Flaubert y Madame Bovary(MB).

Vargas Llosa considera al escritor francés como su maestro , y a su obra como el baluarte

fundacional de la novela moderna. Por eso leyó y releyó a este autor.

VLL cree que el método de escribir de F es casi científico, parecido a un trabajo de investigación.

Flaubert era era muy disciplinado para escribir sus obras. Investigaba sobre el tema de manera profunda. Revisaba lo escrito. Pensaba cada palabra.La pronunciaba en voz alta para precisar su musicalidad.

Escribió MB en casi cinco años.

En MB hay amor, sexo, erotismo y feticihismo.

La ficción es un bálsamo para el dolor.

La realidad está por debajo del sueño.

La escritura es el reino de la fantasía.

La escritura para F era una terapia,

Los aspectos médicos que aparecen en MB, F los consultó con médicos, pero tenía recuerdos de cuando su padre lo llevaba al hospital. Vio disecciones en la morgue. Describió en sus personajes sus propios males de salud.

Después de Madame Bovary , la obra más importante de Falubert es La educación sentimental.

VLL habla de los escritores que leyó F y de sus libros.

F distribuía sus materiales según el tiempo y el orden de los mismos.

Hacía esquemas sobre lo que iba a escribir.

F escribía media página por día.

La novela muestra, no juzga.

La literatura es venganza de la realidad.

Para F, las personas son pretextos para sus libros.

Sus personajes son tomados de la vida real. Fusiona varios personajes reales  para obtener uno ficticio.

La novela añade algo a la realidad.

“En todas las obras de Flaubert, aun aquellas que pueden ser consideradas una fuga en la historia, la novela sigue siendo convocatoria de un hombre a los otros hombres a encontrarse en lo imaginario verbal para, desde allí, entender como insuficiente la vida que aquellas obras prodigiosamente rescatan e impugnan, salvan al tiempo que condenan”.

FRASES Y PÁRRAFOS QUE ME GUSTARON

1

Un puñado de personajes literarios han marcado mi vida de manera más durable que buena parte de los seres de carne y hueso que he conocido.

2

En Madame Bovary ocurren tantas cosas como en una novela de aventuras : matrimonios,adulterios, bailes, viajes, paseos, estafas, enfermedades, espectáculos, un suicidio—, sólo que se trata por lo general de aventuras mezquinas. Es verdad que muchos de estos hechos son narrados desde la emoción o el recuerdo del personaje, pero, debido al estilo maniáticamente materialista de Flaubert, la realidad subjetiva en Madame Bovary tiene también consistencia, peso físico, igual que la objetiva. Que los pensamientos y los sentimientos en la novela parecieran hechos, que pudieran verse y casi tocarse no sólo me deslumbró: me descubrió una predilección profunda.

3

Pero no es sólo el hecho de que Emma sea capaz de enfrentarse a su medio —familia, clase, sociedad—, sino las causas de su enfrentamiento lo que fuerza mi admiración por su inapresable figurilla. Esas causas son muy simples y tienen que ver con algo que ella y yo compartimos estrechamente: nuestro incurable materialismo, nuestra predilección por los placeres del cuerpo sobre los del alma, nuestro respeto por los sentidos y el instinto, nuestra preferencia por esta vida terrenal a cualquier otra.

4

Las ambiciones por las que Emma peca y muere son aquellas que la religión y la moral occidentales han combatido más bárbaramente a lo largo de la historia.

5

Emma quiere conocer otros mundos, otras gentes, no acepta que su vida transcurra hasta el fin dentro del horizonte obtuso de Yonville, y quiere, también, que su existencia sea diversa y exaltante, que en ella figuren la aventura y el riesgo, los gestos teatrales y magníficos de la generosidad y el sacrificio.

6

No me resigno a mi suerte, la dudosa compensación del más allá no me importa, quiero que mi vida se realice plena y total aquí y ahora.

7

LA FICCIÓN COMO ALIVIO

Hace algunos años, durante unas semanas, tuve la sensación de una incompatibilidad definitiva con el mundo, una desesperación tenaz, un disgusto profundo de la vida. En algún momento me cruzó por la cabeza la idea del suicidio; …Es impagable la ayuda que me prestó, en ese período difícil, la historia de Emma, o, mejor dicho, la muerte de Emma. Recuerdo haber leído en esos días, con angustiosa avidez, el episodio de su suicidio, haber acudido a esa lectura como otros, en circunstancias parecidas, recurren al cura, la borrachera o la morfina, y haber extraído cada vez, de esas páginas desgarradoras,consuelo y equilibrio, repugnancia del caos, gusto por la vida. El sufrimiento ficticio neutralizaba el que yo vivía.

8

Emma se mataba para que yo viviera. En otras ocasiones de contrariedad, depresión o simple malhumor he acudido a este remedio y casi siempre con el mismo resultado catártico. Esa experiencia y otras parecidas me han convencido de lo discutible de las teorías que defienden una literatura edificante por sus resultados. No son necesariamente las historias felices y con moraleja optimista las que levantan el espíritu y alegran el corazón de los lectores (virtudes que se le atribuían en el Perú al "Pisco Vargas"); en algunos casos, como en el mío, el mismo efecto lo pueden conseguir, por su sombría belleza, historias tan infelices y pesimistas como la de Emma Bovary.

9

El tratamiento de lo sexual en la narrativa es uno de los más delicados, tal vez el más arduo junto con lo político. Como en ambos asuntos existe para el autor y para el lector una carga tan fuerte de prevenciones y convicciones, es dificilísimo fingir la naturalidad, "inventar" esas materias, darles autonomía: invenciblemente se tiende a tomar partido por o contra algo, a demostrar en vez de mostrar.

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Flaubert se esforzó en pintar un amor que fuera, de un lado, sentimiento, poesía, gesto, y, del otro (más discretamente), erección y orgasmo.

11

El desánimo, el desasosiego que, poco a poco, convierten a Emma en una adúltera, son consecuencia de su frustración matrimonial y esta frustración es principalmente erótica.

12

Yo celebro que Emma en vez de sofocar sus sentidos tratara de colmarlos, que no tuviera escrúpulo en confundir el "cul" y el "coeur", que, de hecho, son parientes cercanos, y que fuera capaz de creer que la luna existía para alumbrar su alcoba.

13

Ninguna novela me produce gran entusiasmo, hechizo, plenitud, si no hace las veces, siquiera en una dosis mínima, de estimulante erótico.

14

Pies y calzados femeninos son muy importantes en la vida erótica de los varones.

15

Practico el fetichismo literario: me encanta visitar las casas, tumbas, bibliotecas de los escritores que admiro, y si además pudiera coleccionar sus vértebras, como hacen los creyentes con los santos, lo haría con mucho gusto. (En Moscú, recuerdo, fui el único, en el grupo de invitados, que hice sin desesperarme la infinita peregrinación tolstoiana, el único en olisquear con placer desde las babuchas y samovares hasta la última pluma de ganso.

16

Un enamorado de verdad no se limita a gozar de su amada, sino, como querían en la Edad Media, ordena su vida en función de ese amor y libra todos los combates por la señora que ama.

17

Además de ser, en la práctica, un gran contador de historias, Flaubert fue perfectamente lúcido sobre la función de la anécdota en la narrativa y consideró incluso que la eficacia de la prosa (lo que para él quería decir su belleza) dependía "exclusivamente" de ella.

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ASPECTOS MÉDICOS

 En su memoria abundaban las imágenes de enfermos, de sufrimiento físico, de angre y de muerte. Hay una célebre carta suya donde cuenta a Louise Colet que él y su hermana Caroline solían espiar, desde el jardín del Hôtel-Dieu, los cadáveres de la Morgue sobre los que zumbaban las moscas; a veces, el doctor Flaubert los sorprendía fisgoneando durante una disección y les ordenaba partir. Al aparecer Madame Bovary, Sainte-Beuve fue el primero en asociar el medio familiar de Flaubert con el estilo "científico" y la minucia descriptiva —las autopsias— del libro: "Fils et frère de médecins distingues, M. Gustave Flaubert tient la plume comme d'autres le scalpel. Anatomistes et physiologistes, je vous retrouve partout!"43 Es una observación inteligente —en una crónica mediocre— y toda la crítica la ha adoptado. No cabe duda, la atmósfera del Hôtel-Dieu, la familiaridad precoz con la ruina del cuerpo, contribuyeron a dar cierto semblante a la realidad ficticia. En ella la enfermedad y la medicina ocupan un lugar principalísimo: hay el pie deforme de Hippolyte, la operación, el tratamiento correctivo, la gangrena, la amputación; hay intervenciones menos audaces y más exitosas de Charles: la curación del père Rouault, su futuro suegro, y la sangría al labrador de Rodolphe; hay el Ciego purulento y los remedios que le sugiere Homais, quien, además de boticario, es médico a ocultas y se mueve entre recetas y males orgánicos; el envenenamiento de Emma es motivo de agitación científica —la llegada a Yonville de los doctores Canivet y Lariviére— y de una descripción prolija de una agonía y una muerte. La enfermedad, las curaciones, las operaciones están siempre descritas con exactitud: ya vimos cómo, por lo menos en dos casos, Flaubert se asesoró con médicos para no errar. Pero no sólo a este nivel anecdótico influye el medio familiar en Madame Bovary, sino, también, como supone Sainte-Beuve, en la cosmovisión del autor y en su estilo. La objetividad que Flaubert ambicionaba, esa impersonalidad conseguida a partir de una cierta técnica, equivale a considerar la novela como un producto científico, el resultado de una operación combinatoria de ingredientes que, elegidos y dosificados según leyes precisas por la inteligencia del creador, alcanzan la vida propia de una verdad positiva. La supuesta frialdad flaubertiana para narrar las venturas y desventuras de los personajes, era la actitud con que Achille-Cléophas examinaba, recetaba, amputaba, curaba o declaraba perdidos a sus pacientes. Pero, al mismo tiempo que las ideas y sugestiones recogidas en el medio familiar, figuran las que se abrían paso en un círculo más vasto, la revolución que en esos años se opera en la filosofía y la ciencia en Francia. Flaubert escribe Madame Bovary en la misma época en que Auguste Comte proclama que la actitud "científica" es la única válida para entender al hombre y al pensamiento,en libros convencidos de que la sociedad explica al individuo y no a la inversa, como creían los "metafísicos", y en que Claude Bernard inicia las conferencias e investigaciones que culminarían en el dogma de la experimentación como único camino para el descubrimiento de la verdad. La objetividad, el determinismo social, el rechazo de la metafísica y la intuición, la fe en la inteligencia y en el razonamiento —elementos que concurren, todos, a la elaboración de Madame Bovary— son nociones que bebe toda la generación de Flaubert, pues durante su juventud y primera madurez comienzan a imponerse en Francia. Si los médicos y los enfermos de su niñez le sirvieron para su novela, ¿no es lógico suponer que su propia enfermedad repercutió también en Madame Bovary? Sartre cree que los trastornos físicos que acarrea a Emma su decepción amorosa de Rodolphe son una reproducción literal de la dolencia de Flaubert. Sartre sostiene que la "maladie de nerfs" fue una respuesta o solución psicosomática a las terribles crisis que desgraciaron la infancia y juventud de Gustave, y, luego de citar esta frase autobiográfica sobre los ataques: "La souffrance ne reste pas dans la boite cránienne: elle se glise dans les membres et, reprise en charge par le corps, devient convulsionnaire", hace esta sugestiva comparación: "Flaubert n'a cessé de considérer sa névrose comme le fait le plus hautement significatif de sa vie: cette 'mort et transfiguration' loin d'y voir un accident, il ne la distingue pas de sa propre personne: c'est lui, en tant qu'il est devenu ce qu'il était; il n'a jamais pensé, comme le croit Dumesnil, qu'il s'adaptait ou qu'il s'adapterait à sa maladie mais, tout au contraire, que sa maladie était, par elle-même, adaptation: bref il la tenait pour une réponse, pour une solution. La preuve en est que sa Bovary, plus tard, fera explicitement une somatisation-réponse: abandonnée par Rodolphe, elle tombe dans la maladie, une terrible poussée de fiévre semble mettre ses jours en danger; et puis, au bout de quelques semaines, elle se trouve guérie de la fiévre et de l'amour tout à la fois. Ou si l'on préfère, l'amour s'est fait fiévre pour se liquider par ses désordres physiques".44 De este modo, Sartre encuentra en Madame Bovary argumentos para su hipótesis de la neurosis elegida por Flaubert como solución a sus problemas. Su caso no es el único.

Dos médicos, partidarios de la teoría de la epilepsia, aseguran que el tipo de alucinaciones que produce esta enfermedad ha marcado el estilo de Madame Bovary. Según los doctores Galeran y Alen, uno de los síntomas de la epilepsia que tiene su foco en el lóbulo témporo-occipital son las visiones multicolores, y esto explica, a su juicio, la obsesión de Flaubert en la novela por los adjetivos que describen el color, por las imágenes visuales.45 Es cierto que en Madame Bovary lo pictórico es tan importante como lo musical, pero lo que debilita esta afirmación es que muchos otros autores de la época romántica y postromántica tuvieron parecida proclividad hacia lo plástico —Gautier, Leconte de Lisle, Baudelaire— sin que en su caso pueda aducirse la epilepsia como razón. Pero no hay duda que los ataques nerviosos fueron canibalizados por la realidad ficticia. Es flagrante, por ejemplo, la semejanza de ciertas alucinaciones sufridas por él en sus crisis y una que padece Emma. El 7 de junio de 1844, Gustave le refiere a Ernest Chevalier los ataques de esos días: "II ne se passe pas de jour sans que je ne voie, de temps à autre, passer devant mes yeux comme des paquets de cheveux ou de feux du Bengale". Al salir del castillo de la Huchette, después de ser humillada, Emma, sola en la noche, tiene una alucinación en la que ve las mismas bolas de fuego: "II lui sembla à coup que des globules couleur de feu éclataient dans l'air comme des bail

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FILOSOFÍA

El narrador-filósofo El narrador omnisciente, algunas veces —hay que subrayar que son pocas—, se manifiesta con intromisiones que delatan, por el breve espacio de una palabra o una frase, la existencia de un ser forastero a la realidad ficticia. Algunas de estas intromisiones son, a todas luces, involuntarias, actos fallidos del narrador, como cuando, en medio de una descripción impersonal de la región donde se confunden Normandía, Picardía y L'Ile de France, mete la nariz para opinar que "C'est la que l'on fait les pires fromages de Neufchâtel de tout l'arrondissement", o, un poco después, cuando remata la relación del corto período de cariño y atenciones de Emma hacia su hija, en los primeros tiempos de Yonville, ironizando: las expansiones líricas maternales de Madame Bovary, dice, "à d'autres qu'a des Yonvillais" les hubieran recordado a "la Sachette de Notre-Dame de Paris".

Pero hay ocasiones en que el narrador omnisciente aparta con toda deliberación a los personajes y a los objetos para ocupar el primer plano del relato y pronunciar, profesoralmente, una sentencia filosófica, una conclusión moral, un refrán o aforismo, una regla de la vida que encuentra un ejemplo concreto en el hecho que ha narrado o que va a narrar: "—car tout bourgeois, dans l'échauffement de sa jeunesse, ne fût-ce qu'un jour, une minute, s'est cru capable d'immenses passions, de hautes entreprises. Le plus mediocre libertin a rêvé des sultanes; chaque notaire porte en soi les débris d'un poète". No habla ningún personaje, el propio narrador formula esta ley general e inapelable de la conducta burguesa para explicar el conformismo de Léon Dupuis, su tránsito del joven romántico que fue en Yonville al hombre calculador  y prudente que es ahora en Rouen.

Las interrupciones momentáneas de la acción o de la descripción, a fin de que la voz magistral de Dios Padre resuma lo narrado en una norma ética, sociológica, psicológica o

histórica, son un procedimiento clásico de la novela y en esto Flaubert sigue una tradición. Pero no de manera mecánica, sino dando al procedimiento un uso personal. El narrador-filósofo sólo toma cuerpo en ciertos momentos importantes y su paso siempre es rápido, su presencia eleva la realidad ficticia a un plano de solemnidad y abstracción sólo unos segundos, de modo que la marcha del relato no se vea obstruida, dispersada, distraída por la intrusión. Además de breve, la voz del narrador-filósofo tiene otra característica invariable: la rotundidad. Nunca duda, habla de una manera categórica, como cuando, después de referir el relator invisible que Léon, a su vuelta de París, ya no es el joven tímido que había conocido Emma, sino un varón desenvuelto y seguro de gustar, la historia se detiene para que una voz divina nos instruya así: "L'aplomb dépend des milieux où il se pose: on ne parle pas à l'entresol comme au quatrième étage, et la femme riche semble avoir autour d'elle, pour garder sa vertu, tous ses billets de banque, comme une cuirasse, dans la doublure de son corset".

Al viejo recurso de la irrupción del narrador-Al viejo recurso de la irrupción del narrador-magíster, Flaubert le da una coloración propia: reduce sus intervenciones a ciertas circunstancias oportunas (no he encontrado más de medio centenar de apariciones del narrador-filósofo), las dota de cualidades permanentes —brevedad, generalidad, perentoriedad— y logra que esos veredictos definitivos, conclusiones genéricas de lo particular o moralejas parciales de la historia, puntúen acompasadamente el relato. Al final, resulta evidente que la colección de afirmaciones del narrador-filósofo modela un plano de la realidad ficticia: el ideológico. No la ideología de este o de aquel personaje, sino la general, inmanente a aquella sociedad, el sistema básico de ideas en el que los personajes nacen, viven y mueren, y que es suficientemente laxo como para admitir en su seno ideologías contradictorias de clases, grupos sociales y aun de personas. Así, esas sentencias son parte valiosa de la realidad ficticia, un complemento indispensable al material acarreado por las palabras en cursiva. Con él forman los parámetros morales, políticos, religiosos y metafísicos dentro de los cuales se mueven los hombres y las mujeres de la novela, las raíces de sus conductas y sentimientos. Aunque ambas confluyen para diseñar el nivel retórico o filosófico de la realidad ficticia, esas palabras en cursiva y estas sentencias magistrales no son la misma cosa. Aquéllas tienen un radio restringido, expresan verdades relativas y concretas, las creencias, mitos o prejuicios de un grupo determinado —una familia, un colegio, un sector profesional, un sexo, una clase social, una región—, ante los cuales el narrador omnisciente toma a veces una distancia crítica e irónica (en estos casos la cursiva subraya el carácter de deformación viciosa, perversa, de la realidad que tiene ese clisé, refrán o fórmula lingüística), en tanto que el narrador-filósofo expresa siempre verdades abstractas y absolutas, unilaterales; sus frases pretenden ser la realidad humana capturada en una fórmula verbal, como cuando inicia el capítulo que sigue a la agonía de Emma definiendo así la reacciónde los hombres ante la muerte: "II y a toujours après la mort de quelqu'un comme une stupéfaction qui se dégage, tant il est difficile de comprendre cette survenue du néant et de se résigner à y croire".

El narrador-filósofo expresa algo más permanente y universal que los dichos y refranes en los que se halla reflejada la ideología de una comunidad: ciertas cualidades innatas, una esencia humana general y anterior a las personas y dentro de la cual las existencias concretas toman forma, significan una variante o modalidad. Por ejemplo, cuando Emma, arruinada, acude a Rodolphe para pedirle tres mil francos y éste le responde que no los tiene, se corporiza el narrador-filósofo para hacernos saber que cuando el dinero se mezcla con el amor éste peligra, pues lo pecuniario suele enfriarlo y matarlo: "II ne mentait point. II les eût eus qu'il les aurait donnés, sans doute, bien qu'il soit généralement désagréable de faire de si belles actions: une demande pécuniaire, de toutes les bourrasques qui tombent sur l'amour, étant la plus froide et la plus déracinante". En tanto que las cursivas son el nivel retórico en un plano subjetivo — creencias e ideas de los personajes—, el pensamiento que expone el narrador-filósofo lo es en un plano objetivo: lo que él dice aspira a ser saber científico, formulación matemática de la naturaleza humana. Ambos planos, combinados, estructuran el mundo de las ideas y de las creencias a partir de las cuales juzgan, realizan el bien y el mal, aciertan o se equivocan, son viles o nobles, comunes o insólitos, conformistas o rebeldes los seres de la realidad ficticia.

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FINAL

Cuando vio Madame Bovary impresa por primera vez, en La Revue de Paris, Flaubert, descorazonado, escribió a Louis Bouilhet: "Ce livre indique beaucoup plus de patience que de génie, bien plus de travail que de talent' (Carta del 5 de octubre de 1856). Ciento dieciocho años después, combinando de otro modo las palabras del maestro, podemos formular una frase más justa sobre ese libro que amamos: su genio está hecho de paciencia, su talento es obra sólo del trabajo.

jueves, 2 de mayo de 2024

LOS GENIOS

 

LOS GENIOS (2023)

 Edgardo Rafael Malaspina Guerra

 

 


 

 

 

Los genios de Jaime Bayly es un ejercicio de imaginación para indagar sobre las causas por las cuales Vargas Llosa golpeó a García Márquez  en 1976 en una sala teatral en México. Se conocieron en Caracas en 1967. Se hicieron amigos y compadres, sus familias mantenían relaciones signadas por una gran solidaridad. Su amistad era de dos grandes intelectuales que compartían sus ideas literarias.La novela de Bayly es ,como toda obra literaria , una ficción; no obstante se fundamenta en hechos reales y en suposiciones muy lógicas. Además,muchos instantes narrados por Bayly son fácilmente comprobables en la red .

En la novela, escrita con fino humor, se habla de otros grandes escritores como Neruda, Cortázar, Kundera, Fuentes, Álvaro Mutis , Plinio Apuleyo Mendoza, y de encumbrados artistas como Pablo Picaso.

La anécdota donde se habla de cómo García Márquez conoció a Faulkner  es parcialmente cierta. García Márquez lo saluda y el estadounidense le responde en español. Eso sucedió exactamente así, pero con Hemingway.

 

 

 

 

 

 

 

 

jueves, 16 de marzo de 2023

[4] PANTALEÓN Y LAS VISITADORAS

 

[4]

 

PANTALEÓN Y LAS VSITADORAS (1973)

 




Edgardo Rafael Malaspina Guerra

1

Pantaleón y las visitadoras (1973) es una sátira sobre el papel que juegan en nuestras sociedades algunas instituciones, como los ejércitos nacionales,  que se presentan con una máscara de honorabilidad . detrás de la cual esconden su verdadera esencia de antros de corrupción,  latrocinio e hipocresía en tales grados que hasta las prostitutas pueden ser más decentes , y de hecho lo son por muchas humanas razones .

2

Como en la Casa Verde los hechos ocurren en la Amazonia del Perú y tienen fundamentos reales, pero manejados con ironía y humor por el autor:

“La historia está basada en un hecho real —un «servicio de visitadoras» organizado por el Ejército peruano para desahogar las ansias sexuales de las guarniciones amazónicas—, que conocí de cerca en dos viajes a la Amazonía —en 1958 y 1962—, magnificado y distorsionado hasta convertirse en una farsa truculenta. Por increíble que parezca, pervertido como yo estaba por la teoría del compromiso en su versión sartreana, intenté al principio contar esta historia en serio. Descubrí que era imposible, que ella exigía la burla y la carcajada. Fue una experiencia liberadora, que me reveló —¡sólo entonces!— las posibilidades del juego y el humor en la literatura”. (Mario Vargas Llosa)

3

Pantaleón Pantoja, capitán del ejército, organiza el servicio de prostitutas (Pantilandia) para satisfacer las necesitades fisiológicas de los integrantes de la tropa.  Este servicio  ambulante de rameras se convierte en el más eficiente de la armada.  Un periodista que antes se quejaba por la radio de los abusos sexuales de los soldados (el Sinche), ahora arremete contra Pantoja. Es un palangrista . Pantoja se enamora de una de las putas. Pierde momentáneamente a su esposa que creía que su trabajo consistía en una labor muy secreta como de espionaje. La brasileña, la puta de Pantoja, es asesinada, y se le organiza un entierro con honores militares.

4

El trabajo de las mujeres de Panta (así le dicen en el pueblo) cobra tanta fuerza que le componen un himno:

 

Servir, servir, servir

Al Ejército de la Nación

Servir, servir, servir

Con mucha dedicación

Hacer felices a los soldaditos

-¡Vuela volando, chuchupitas!

Y a los sargentos y a los cabitos

Es nuestra honrosa obligación

Servir, servir, servir

Al Ejército de la Nación

Servir, servir, servir

Con mucha dedicación

Por eso vamos contentas y alegres

En los convoyes de nuestro Servicio

sin pelearnos, y sin meter vicio

con Chinito, Chuchupe o Chupón

Servir, servir, servir

Al Ejército de la Nación

Servir, servir, servir

Con mucha dedicación

En la tierra, en la hamaca, en la hierba

Del cuartel, campamento o solar

Damos besos, abrazos y afines

Cuando lo ordena el superior

Servir, servir, servir

Al Ejército de la Nación

Servir, servir, servir

Con mucha dedicación

Cruzamos selvas, ríos y cochas

Ni al otorongo, ni al puma ni al tigre

Tenemos ningún temor

Porque nos sobra patriotismo

Hacemos riquísimo el amor

Servir, servir, servir

Al Ejército de la Nación

Servir, servir, servir

Con mucha dedicación

Y ahora a callar visitadoras

Hay que partir a trabajar

Dalila nos está esperando

Y Eva loquita por zarpar

Adiós, adiós, adiós

Chinito, Chuchupe y Chupón

Adiós, adiós, adiós

Señor Pantaleón

Dios guarde a Usted.

 

PELÍCULA (1999)


 


 

 

lunes, 6 de marzo de 2023

[2] LA CASA VERDE.

 

 

[2]

LA CASA VERDE (1966)

 Edgardo Rafael Malaspina Guerra





He recorrido la selva peruana.

He navegado por el Marañón.

Desde mi lancha he divisado el revoloteo de los pájaros

sobre los enormes árboles del bosque.

He escuchado la encantadora música del arpa de don Anselmo.

He visitado la Casa Verde y sentido las irresistibles caricias de las habitantas.

Me he tomado una cerveza en la Estrella del Norte.

He conversado con el Padre García sobre las creencias de nuestros indios

y concluimos que la fe es una sola.

Probé la embriagadora chicha de Piura.

Bebí agua fresca en calabazas en Santa María de Nieva.

Con el doctor Zevallos examiné las lesiones leprosas de Fushía en San Pablo.

Vi pasar la procesión con el ataúd del arpista ,y al Padre García pronunciar una oración.

Cerré las puertas de la Casa Verde, la nueva.

Y levanté una copa de pisco para celebrar la aventura de haber conocido

pueblos, gentes, costumbres y leyendas sin moverme de mi biblioteca.

 

I

La trama de La casa Verde se escenifica en la geografía peruana :en el desierto (Piura)  y la selva amazónica (Alto Marañón . Santa María de Nieva). La novela tiene muchos planos. diálogos múltiples intercalados , varias historias con participación de civiles , militares, comerciantes, contrabandistas, indios (los achuales,  muratos, shapras y aguarunas )y religiosos que convergen, e alguna manera, en un prostíbulo: La casa Verde en Piura, propiedad de don Anselmo.

II




Don Anselmo o El Arpista: Construye la Casa Verde en Piura. Cuando le destruyeron el burdel quedó en la miseria y se dedicó a la música con el arpa.

La Chunga: Hija de don Anselmo y Antonia, la ciega y muda. Esta última muere durante el parto. Construye la segunda Casa Verde y contrata a Anselmo como arpista.

Antonia o “La Toñita: Sus padres fueron asesinados. Los buitres le comieron la lengua y los ojos. Anselmo la raptó y se la llevó a la Casa Verde y la violó.

Juana Baura: Lavandera que crió a Toñita como su hija. Más tarde se encargará también de La Chunga por pedido de Anselmo.

El cura García: Con una turba quema La Casa verde. (Tenemos el infierno a las puertas —tronaba el padre García—, cualquiera lo vería, pero ustedes están ciegos. Piura es Sodoma y es Gomorra.)  Esa turba intenta matar a don Anselmo (lapidación). La gente perdona a Anselmo cuando se abraza a su hija salvada de las llamas. Este momento me recuerda “El poder de la infancia (1908), un cuento de Tolstói de iguales características.

El Padre García le da la los últimos óleos a don Anselmo en La Casa Verde de La Chunga y celebra misa por su alma.

III

A La Casa Verde de la Chunga asiste Lituma, el Sargento. Trabaja en Santa María de la Nieva. Es encarcelado por la muerte de Seminario que se mató jugando a la ruleta rusa. Capturó al contrabandista loco Pantacha. No pudo capturar a Fushía (el japonés) el jefe de la banda de contrabandistas.

Bonifacia “La selvática” es esposa de Lituma (la violó antes del matrimonio y luego la golpea como esposa), se prostituye en La Casa Verde con el apelativo “la selvática”. Antes era una pupila de las religiosas. Fue robada por el gobernador don Julio Reátegui a la tribu de los aguarunas. Reátegui la entregó a las monjas. Fue expulsada del convento por dejar escapar a unas pupilas.

Los Inconquistables son unos vagabundos y vividores: Josefino Rojas y los primos de Lituma: José y el Mono. Josefino se hace amante de Bonifacia cuando Lituma está en la cárcel y la obliga abortar el hijo de Lituma. Cuando sale de la cárcel Lituma los castiga.

Piurano (peruano) es igual a mangache.

Mangachería: Barrio de Piura.

Religiosas españolas: Reclutan muchachas indígenas para convertirlas del paganismo al catolicismo.

Adrián Nieves es el práctico. Desertor del ejército. Como guía es contratado para buscar a las pupilas que dejó escapar Bonifacia. Se hace amigo de Lituma. A Lituma le ordenan capturar al desertor Nieves. Lituma le aconseja huir a su amigo, pero Nieves prefiere entregarse antes que ser eterno fugitivo.

Lalita: esposa de Adrián Nieves. Antes había sido la amante de Fushía con quien tuvo un hijo: Aquilino,  a quien Fushía llamó así en honor a su amigo Aquilino. Tenía como sirvienta a Bonifacia. Luego de que Nieves es encarcelado Lalita se casa con el guardia civil Huambachano, apodado “el Pesado”. Lalita tiene muchos hijos, se pone gorda e irreconocible.

IV

Fushía: contrabandista (e japonés). Fue el primer amante de Lalita a quien maltrata. Lalita huye con Nieves. Fushía enferma de lepra y es recluido por Aquilino en el leprosorio de San Pablo (Iquitos). Su cómplice en el contrabando es el gobernador Julio Reátegui. Otros miembros de la banda de contrabandistas son: el serrano Pantacha y el práctico Nieves.

Aquilino: Amigo de Fushía a quien le compra mercancía robada.

V

Descripción de la Casa Verde

Cuando la casa estuvo edificada, don Anselmo dispuso que fuera íntegramente pintada de verde. Hasta los niños reían a carcajadas al ver cómo esos muros se cubrían de una piel esmeralda donde se estrellaba el sol y retrocedían reflejos escamosos. Viejos y jóvenes, ricos y pobres, hombres y mujeres, bromeaban alegremente por el capricho de don Anselmo de pintarrajear su vivienda de tal manera. La bautizaron de inmediato: “La Casa Verde”. Pero no sólo los divertía el color, también su extravagante anatomía. Constaba de dos plantas, pero la inferior apenas merecía ese nombre: un espacioso salón cortado por cuatro vigas, también verdes, que sostenían el techo; un patio descubierto, tapizado de piedrecillas pulidas por el río y un muro circular, alto como un hombre. La segunda planta comprendía seis cuartos minúsculos, alineados ante un corredor con balaustrada de madera que sobrevolaba el salón del primer piso. Además de la entrada principal, la Casa Verde tenía dos puertas traseras, una caballeriza y una gran despensa.

lunes, 27 de febrero de 2023

[13] LA FIESTA DEL CHIVO

 

 

[13]



LA FIESTA DEL CHIVO  (2000)

Edgardo Rafael Malaspina Guerra

I

En esta novela Mario Vargas Llosa narra los últimos días del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo (1891-1961) , el más sanguinario de los tiranos de Occidente , sólo comparable con Stalin.  Stalin le cambió el nombre de la ciudad de Volgogrado por “Stalingrado”, así mismo Trujillo le puso Ciudad Trujillo a Santo Domingo. Sus tropelías que incluían persecuciones, cárceles , torturas y hasta asesinatos a opositores alcanzaron los más altos inhumanos niveles que los Estados Unidos le retiraron su apoyo. El intento de magnicidio contra Rómulo Betancourt involucró a Venezuela en la política de República Dominicana durante el trujillato (1930-1961).  

II

Quienes cometieron el tiranicidio el 30 de mayo de 1961 fueron llamados por los familiares de Trujillo “asesinos”. Sin embargo, las cosas cambiaron al poco tiempo : “Las radios, diarios y la televisión dejaron desde ese día de llamarlos asesinos; de ajusticiadores, su nuevo apelativo, pasarían pronto a ser llamados héroes y, no mucho después, calles, plazas y avenidas de todo el país empezarían a ser rebautizadas con sus nombres”.

III

Uno de los ajusticiadores tiene dudas religiosas porque puede violar el Quinto Mandamiento y por eso se aconseja con el nuncio quien le muestra un texto de Santo Tomás de Aquino(1225-1274):La eliminación física de la Bestia es bien vista por Dios si con ella se libera a un pueblo”. Se refiere al libro del santo “Del gobierno de los príncipes”, donde sugiere el polémico tiranicidio. Luego de la desaparición de Trujillo fueron recordados los versos del poeta dominicano Arturo Pellerano Castro (1865-1905) por su evidente inspiración tomista:  “Bendito los que matan/si es un monstruo de sangre el que se hunde/y un pueblo el que se salva”.

IV

El urólogo Enrique Washington Lithgow Ceara (1911-1949) fue el primero en examinar a Trujillo por sus problemas prostáticos. Al tirano no le gustó el diagnóstico y lo mandó a amatar. Stalin envió a la cárcel al doctor Vladimir Vinogradov (su hijo con el mismo nombre fue mi profesor de Cirugía) porque le recomendó apartarse un poco del trabajo por el estrés que padecía, y luego se desató el famoso caso del “Complot de las batas blancas” cuando varios médicos fueron encarcelados y torturados.

V

Por último, hay una escena macabra en la cárcel cuando uno de los héroes- tiranicidas, Miguel Angel Báez, come carne de una olla desesperadamente porque tenía mucha hambre: se estaba comiendo a su propio hijo . El general Ramfis Trujillo, hijo del tirano, en cruel venganza asesinó al hijo de Báez y cocinó sus carnes. Esto me recuerda una tragedia de Shakespeare, Tito Andrónico (1593), donde el personaje que da el título a la obra mata a los hijos de una reina enemiga (Tamora)   los cocina y sirve en la cena a la madre.

PÁRRAFOS


1

SANTO TOMÁS DE AQUINO Y EL TIRANICIDIO

El nuncio lo hizo pasar a su despacho, le invitó refrescos, lo alentó a volcar lo que llevaba dentro con afables comentarios dichos en un español de música italiana que a Salvador le hacía el efecto de una melodía angélica. Lo escuchó decir que no podía soportar más lo que ocurría, que lo que el régimen estaba haciendo con la Iglesia, con los obispos, lo tenía enloquecido. Luego de una larga pausa, cogió la mano anillada del nuncio:

Cuando Salvador, uno de los que ajustició a Trujillo, duda sobre su acción se aconsejó con un magistrado de la Iglesia:

--Voy a matar a Trujillo, monseñor. ¿Habrá perdón para mi alma?

Se le cortó la voz. Permanecía con los ojos bajos, respirando con ansiedad. Sintió en su espalda la mano paternal de monseñor Zanini. Cuando, por fin, levantó los ojos, el nuncio tenía un libro de santo Tomás de Aquino en las manos. Su cara fresca le sonreía con aire pícaro. Uno de sus dedos señalaba un pasaje, en la página abierta. Salvador se inclinó y leyó: “La eliminación física de la Bestia es bien vista por Dios si con ella se libera a un pueblo”.

2

TRUJILLO Y LA LITRATURA

Yo no tengo tiempo para leer las pendejadas que escriben los intelectuales. Las poesías, las no~ velas. Las cuestiones de Estado son demasiado absorbentes. De Marrero Aristy, pese a trabajar tantos años conmigo, nunca leí nada. Ni Over, ni los artículos que escribió sobre mí, ni la Historia dominicana. Tampoco he leído las centenas de libros que me han dedicado los poetas, los dramaturgos, los novelistas. Ni siquiera las boberías de mi mujer las he leído. Yo no tengo tiempo para eso, ni para ver películas, oír música, ir al ballet o a las galleras. Además, nunca me he fiado de los artistas. Son deshuesados, sin sentido del honor, propensos a la traición y muy serviles.

Mi opinión sobre intelectuales y literatos siempre ha sido mala -volvió a decir-. En el escalafón, por orden de méritos, en primer lugar, los militares. Cumplen, intrigan poco, no quitan tiempo. Después, los campesinos. En los bateyes y bohíos, en los centrales, está la gente sana, trabajadora y con honor de este país. Después, funcionarios, empresarios, comerciantes. Literatos e intelectuales, los últimos. Después de los curas, incluso. Usted es una excepción, doctor Balaguer. ¡Pero, los otros! Una recua de canallas.

3

SOBRE LA RELIGIÓN

-¿Cree usted en Dios? -le preguntó Trujillo, con cierta ansiedad: lo taladraba con sus ojos fríos, exigiéndole una respuesta franca-. ¿Qué hay otra vida, después de la muerte? ¿El cielo para los buenos y el infierno para los malos? ¿Cree en eso? Le pareció que la figurita de Joaquín Balaguer se subsumía aún más, apabullada por aquellas preguntas. Y que, detrás de él, la fotografía suya -de etiqueta y tricornio con plumas, la banda presidencial terciada sobre el pecho junto a la condecoración que más lo enorgullecía, la gran cruz española de Carlos III- se agigantaba en su marco dorado. Las manecitas del Presidente fantoche se acariciaron la una a la otra mientras decía, como quien transmite un secreto:

--A veces dudo, Excelencia. Pero, hace años ya, llegué a esta conclusión: no hay alternativa. Es preciso creer. No es posible ser ateo. No en Un mundo como el nuestro. No, si se tiene vocación de servicio público y se hace política.

4

RELACIÓN CON LOS MÉDICOS

El Benefactor advertía, por la expresión de Balaguer, que éste se preguntaba de qué o de quién estaba hablándole. No le dijo que tenía en la memoria la cara del doctorcito Enrique Lithgow Ceara. Fue el primer urólogo que consultó -recomendado por Cerebrito Cabral como una eminencia-, cuando se dio cuenta que le costaba trabajo orinar. A comienzos de los años cincuenta, el doctor Marión, luego de operarlo de una afección periuretral, le aseguró que nunca más tendría molestias. Pero, pronto recomenzaron esas incomodidades con la orina. Después de muchos análisis y de un desagradable tacto rectal, el doctor Lithgow Ceara, poniendo una cara de puta o de sacristán untuoso, y vomitando palabrejas incomprensibles para desmoralizarlo (“esclerosis uretral perineal”, “uretrografías”, “prostatitis acinosa”) formuló aquel diagnóstico que le costaría caro:

-Debe encomendarse a Dios, Excelencia. La afección en la próstata es cancerosa.

Su sexto sentido le hizo saber que exageraba o mentía. Se convenció de ello cuando el urólogo exigió una operación inmediata. Demasiados riesgos si no se extirpaba la próstata, podía producirse metástasis, el bisturí y un tratamiento químico le prolongarían la vida algunos años. Exageraba y mentía, porque era un médico chambón o un enemigo. Que pretendía adelantar la muerte del Padre de la Patria Nueva, lo supo a cabalidad cuando trajo desde Barcelona a una eminencia. El doctor Antonio Puigvert negó que tuviera cáncer; el crecimiento de esa maldita glándula, debido a la edad, se podía aliviar con drogas y no amenazaba la vida del Generalísimo. La prostatectomía era innecesaria. Trujillo dio esa misma mañana la orden y el ayudante militar teniente José Oliva se encargó de que el insolente Lithgow Ceara desapareciera por el muelle de Santo Domingo con su ponzoña y su mala ciencia.

5

ESCENA QUE RECUERDA A “TITO ANDRÓNICO” DE SHAKESPPEARE:

A las dos o tres semanas, en vez del apestoso plato de harina de maíz habitual, les trajeron al calabozo una olla con trozos de carne. Miguel Angel Báez y Modesto se atragantaron, comiendo con las manos hasta hartarse. El carcelero volvió a entrar, poco después. Encaró a Báez Díaz: el general Ramfis Trujillo quería saber si no le daba asco comerse a su propio hijo. Desde el suelo, Miguel Angel lo insultó: «Dile de mi parte a ese inmundo hijo de puta, que se trague la lengua y se envenene». El carcelero se echó a reír. Se fue y volvió, mostrándoles desde la puerta, una cabeza juvenil que tenía asida por los pelos. Miguel Angel Báez Díaz murió horas después, en brazos de Modesto, de un ataque al corazón.

La imagen de Miguel Angel, reconociendo la cabeza de Miguelito, su hijo mayor, obsesionó a Salvador; tenía pesadillas en las que veía, decapitados, a Luisito y Carmen Elly. Los alaridos que profería dormido enojaban a sus compañeros.

6

EXTRACTO DE LAS MEMORIAS DEL DOCTOR PUIGVER “MI VIDA Y OTRAS MÁS” (1981).

El doctor Puigvert describe su encuentro y consulta médica con Trujillo en las págs. 174 y 175 de sus memorias. Hace de él esta descripción, propia de un clínico avezado, acostumbrado no sólo a explorar el cuerpo de sus pacientes sino también su espíritu: “…Leónidas era un hombre ya mayor, ni grueso ni delgado, con las facciones mulatoide, muy marcadas, hechas a cincel. Tenía el aspecto de ser hombre frío y por tanto peligroso. De sus ojos se escapaba una vivacidad impropia de un sexagenario. Había en el fondo de sus pupilas como un timbre metálico…”.

Conforme las revelaciones del gran urólogo barcelonés, su diálogo inicial con el dictador se desenvolvió en los siguientes términos:

– T.: Bueno, doctor. Ya sabe usted cuál es el objeto de la invitación. Ha venido para visitarme y aclarar mi dolencia.

– P.: Esta mañana he conversado con un médico, aquí presente, y con el urólogo del hospital, que me han mostrado sus radiografías, sus análisis, su historia clínica. Pero para mí, el documento de mayor interés es el enfermo.

 T: ¿Qué quiere decir con esto?

– P: Pues necesito saber de usted y que me conteste a lo que le pregunte.

Me miró un poco de refilón. Estaba dándose cuenta de que al entrar en el terreno profesional médico era yo quien pensaba llevar la batuta sin concesiones. Y eso no le gustaba.

T: A usted le gusta mucho mandar.

 

P: Efectivamente, general, tanto como a usted. Y si usted no obedece no nos entenderemos.

Nuestras respectivas posiciones quedaron definitivamente señaladas desde el primer momento. En estas cuestiones después es muy difícil rectificar.

T: Pues bien, ¡pregunte! – me dijo en torno enérgico.

Inicié el interrogatorio acerca de sus antecedentes y trastornos actuales. Me contestaba con serenidad. A continuación, le comenté las radiografías que por la mañana había examinado en el hospital que traía su médico de cabecera. Señalé las lesiones y valoricé las imágenes. Estas eran poco precisas, pero suficientes para ser interpretadas y relacionadas por la semiología clínica que él había informado.

El General, como todos los que arrastran largo tiempo una enfermedad, estaba muy interesado en su tema y antes había oído y contrastado muchas opiniones de urólogos norteamericanos y europeos. Escuchó atentamente mi descripción; me hizo repetir algún detalle que se le escapaba. Y cuando terminé, volvió su mirada inquisitiva hacia el coronel y dijo con un tono seco y acusador:

– Vosotros no habíais dicho nada de esto. ¿No lo habíais visto en las radiografías?

La pregunta fue de tal tono que sentí un escalofrío. Imaginé por un instante al coronel en el paredón, con los ojos vendados frente a un piquete de fusilamiento.

Entonces, para ayudar a mi compañero, y, además, porque era cierto, intervine en su defensa.

– Las radiografías no son bastante claras, y por ello poco demostrativas; además, han sido vistas por otros urólogos.

Trujillo aceptó el diagnóstico y las propuestas de intervención clínica del doctor Puigvert.

[Espinal, R. (2022). Trujillo en las memorias del famoso urólogo español Antonio Puigvert. Recuperado 25 de febrero de 2023, de acento website: https://acento.com.do/opinion/trujillo-en-las-memorias-del-famoso-urologo-espanol-antonio-puigvert-9060397.html]

 

 

PELÍCULA  (2005)

 


Ambientada en Santo Domingo, República Dominicana en 1960 y 1961. Narra la época en la que el general Trujillo fue dictador de la República Dominicana a través de la historia de Urania Cabral, quien regresa a su tierra natal tras su huida precipitada del país varios años antes. A su retorno, Urania confesará a su familia el motivo de su huida.

Mientras Urania Cabral visita a su padre en Santo Domingo, la acción se traslada a 1961, cuando la capital dominicana aún se llamaba Ciudad Trujillo. Allí un hombre que no suda, el dictador Rafael Leónidas Trujillo, tiraniza a tres millones de personas sin saber que se gesta una maquiavélica transición a la democracia y su propio asesinato ya se ha puesto en marcha

 

LA ORGÍA PERPETUA (2006)

  LA ORGÍA PERPETUA (2006) Edgardo Rafael Malaspina Guerra   La orgía perpetua es ...